En esta amplia y hermosa plaza se concentra toda la historia y el presente de Lisboa. En su centro se alza
la estatua de Pedro IV , el primer rey constitucional de Portugal , que domina desde su pedestal la fachada del
teatro nacional y la iglesia de Santo Domingo , la más espaciosa de Lisboa , cuya única nave se sustenta sobre bellas
columnas de mármol rosa.
La plaza del Rossio con sus fuentes , floristas , quioscos , cafés y su curiosa estación ferroviaria , constituye un espectáculo.
El Rossio antes de ser urbanizado fue un terreno dónde se celebraban las ferias de ganado y las carreras de caballos. Era utilizado también
para matanza de cerdos.
En la plaza se alzó el Palacio de la Inquisición , que ocupaba el mismo emplazamiento en que está actualmente enclavado el edificio del teatro.
En el palacio rosa que hay al lado del teatro municipal se incubó el 1 de Diciembre de 1640 una conspiración de nobles portugueses que llevaría al país a
independizarse de España.
El verdadero nombre de la plaza es el de Pedro IV pero la voluntad popular ha impuesto la denominación de plaza del Rossio.
