El Palacio Real de Queluz , fue uno de los principales palacios de la familia real portuguesa, que a partir de su construcción se convirtió en la principal residencia de los miembros de la Casa de Braganza. A su alrededor se desarrolló la población de Queluz, ciudad cercana a Lisboa perteneciente al municipio de Sintra.
Lo hizo construir en 1747 el infante, y después Rey, Pedro III en el emplazamiento ocupado por un palacio de origen rural de los marqueses de Castelo Rodrigo. El cuerpo principal del palacio se inició en 1758 bajo las órdenes de la Reina María. A partir de 1755, el palacio tomó gran importancia como consecuencia de la devastación de la ciudad de Lisboa tras del Gran Terretremo del 1 de noviembre de 1755.
Los principales arquitectos del recinto son los portugueses Mateus Vicente de Oliveira y Manuel Caetano de Sousa, además del francés Jean-Baptiste Robillon.
Uno de los aspectos más destacados es el interior con el grandioso y elegante Salón del Trono, antaño espléndido escenario de bailes y banquetes, forrada con espejos y adornado con candelabros de cristal y estatuas doradas.
A continuación está la sala de música, donde la orquesta real reproducia óperas y conciertos. También destaca el dormitorio real, una sala cuadrada con impresionantes murales de Cervantes "Don Quijote", un techo abovedado, y decoración en maderas exóticas.
La habitación de embajadores es extraordinaria , tiene el suelo de mármol y un techo con una pintura de la familia real asistiendo a un concierto.
Los jardines están adornados con estatuas de temas mitológicos.
Hoy día el palacio pertence al Patrimonio Nacional portugués ya que fue donado por el rey Manuel II al estado ,se encuentra
en buen estado de conservación y está abierto al público, a menudo ha alojado a ilustres huéspedes que visitaron la zona como ex presidentes de EE.UU. Eisenhower, Carter, Reagan y Bill Clinton.
En los meses de verano que también alberga conciertos de música clásica (parte del festival de música Sintra), así como espectáculos ecuestres.
y por supuesto es una de las excursiones preferidas de los turistas que visitan la capital portuguesa y desean conocer el patrimonio histórico próximo a la ciudad.
La cocina original del palacio es ahora un restaurante llamado Cozinha Velha, y conserva la antigua chimenea de piedra, arcos y bóveda. Es célebre por sus postres, muchos de los cuales se basan en recetas de un antiguo convento.
